domingo, 19 de octubre de 2014

Toco el suelo

Toco tus besos y los siento revolotear en mis labios como polillas negras asustando el invierno. Toco tus manos y sé sobre el borde de la vida en que me sostengo. Toco mis recuerdos con el dorso del pensamiento nostálgico, la savia del secreto, el tuétano y su suspiro. Toco con la mirada la imagen transparente que dista de mi mano, también el pétalo que cae desde la rosa.

jueves, 16 de octubre de 2014

Enriquecido por el tiempo

Del pasado sólo tengo mis viejos diarios donde he escrito, postales antiguas que guardo fugitivamente y recuerdos de vidas compartidas. Me interesa el tiempo porque discurre, sentenciado a su lenta marcha, sin promesas que ofrecer y confinado a repetirse a sí mismo. Me subo a las esperanzas de continuar enriqueciéndome estando aquí. Mi interés gira, satelitalmente, teniendo en el centro del universo al tiempo. Trato de asirlo y lo asgo con eufemismos y con señas. Imagino que es un ser que repta y va y que nunca detiene su serpentear avanzada haciendo caminos que abren brechas. Lo intuyo como un manantial del que emana la posibilidad pura de la existencia. Pero lo ignoro realmente y sólo lo supongo cuando se convierte en algo donde yo me desplazo invocándome en haceres que se tornan sutilmente en cosas pasadas. Sólo lo supongo y lo vivo sin entenderlo, me lo apropio con la certeza del acto, pero lo entiendo diluido un instante después. El pasado no existe como ente ni como cosa, sólo como suposición humana o como certeza inacabada. ¿Has nadado en el flujo de la instantaneidad sintiendo como la continuidad del tiempo no mengua ni acelera? ¿Te has complacido notando  la metamorfosis de tu percepción del tiempo en el seco y llano acto de existir?

miércoles, 15 de octubre de 2014

Los que caminan ligero

Los que cargan lo que soy, los que caminan con peso. Esos que nacen del vino y que sueñan complacidos con tener en la mano el vaso para seguir en el brindis.

martes, 14 de octubre de 2014

Tierra en mis zapatos

Hay días en que arrastro mis huesos sobre la extensión de la noche. Hay noches que empujo mis miedos hasta el principio del día. Hay tiempos desiguales en que vuelo y repto, en que gobierno y me esclavizo a los pasos de mis pensamientos, en que conozco e ignoro los designios de mis decisiones. Hay lugares por los que avanzo llevando piedras en los zapatos que sirven para opacar mis dudas. Me consuela pensar que esa tierra de mis zapatos no será la que sepulte mi existencia nula, ni la que forme el barro del que naceré de nuevo. ¿Te has percatado que la vida se almacena en un recuerdo y que luego se extiende por todo el cuerpo? ¿Has captado con tus manos un breve guiño de la vida al tocar tu tiempo?

lunes, 13 de octubre de 2014

Los locos de mi jaula

Los locos de mi jaula están en paz. Beben la pulpa madura del día y gobiernan mis diferentes pensamientos cuando duermo. Les gusta divertirse con mis recuerdos y se atreven a opinar sobre mis decisiones. A veces toman el mando de lo que creo y se entercan suponiendo verdades que no llegan. Esos locos tienen sus razones para estar atados en el interior de mi jaula. Ocupan un pequeño espacio entre barrotes y sólo huyen de ellos cuando un motivo los llama fuera. Entonces salen a tomar el sol para expresar sus saberes. Entonces pintan los muros exteriores con sus lemas favoritos, rompen escaparates de cristal sólo por ser asiduos al sonido de la muerte al caer, inventan paraderos en dónde estacionar sus dudas. Mis locos vuelven a casa después de asomarse a la calle con un grito, un suspiro o un atrevimiento. Ahí permanecen mientras yo tomo el control y hago las cosas que me gustan. Y mientras leo, escribo o juego, ellos me observan y hacen sus anotaciones en cuadernos secretos que ocultan lejos de mis ojos. ¿Has sabido entender a esos locos que representan las emociones y que todos llevamos dentro? ¿Has entendido el lenguaje de cada uno descifrando su existencia en ti?

domingo, 12 de octubre de 2014

Fan del desamor

Me gusta hablar del desamor porque es literario, tierno y posible. Tiene más trampas, artilugios y eufemismos que palabras la biblia roja del amor. Es tan transparente como sus propias lágrimas, candente como sus ardores postergados e intenso e inmortal como semilla naciente entre las piernas de una imagen femenina. Hay poemas y vino que entran por las venas en recuerdo de las tristezas bebidas. Hay suspiros prolongados, miradas suicidas asomando su existencia por el ojo de la cerradura donde el erotismo baña sus formas. Soy un seguidor de los textos que hablan de la vida desprendida. Me gusta escuchar historias que dicen "que del olvido que me has dado sólo amo las pocas ganas que tienes de olvidarme". Me gusta leer en las paredes de la viejas ciudades que visito esos graffitis que hablan de despedidas y de encuentros imposibles en el tiempo. 

sábado, 11 de octubre de 2014

Entre túneles y pasadizos

Añado cosas a mi madriguera porque me gusta verla como la he soñado. Vivo entre papeles, cosas viejas y recuerdos. Me siento como un oso que se acomoda en la redondez de su cueva y empieza a soñar con lo que fue y con lo que será. Olfateo a mi alrededor las antiguas humedades del tiempo y percibo el soplo de  recuerdos persistentes en un remolino que no frena. Mi casa es la madriguera de mis sueños, el sitio donde me reconozco recorriendo laberintos. ¿Has sentido que eres el capitán de tu morada al anidarte en la esquina donde has puesto tu mecedora, tu sillón, tu alcoba? ¿Te has sentido el verdadero dueño de esos tres micromilímetros de mundo donde abres tus poros para sentir la vida? Como la tuza en su agujero o como el águila haciendo nido en la cornisa de la montaña, así me siento habitando mi nueva madriguera entre túneles y pasadizos.